La novia de Chopin, panchito y yo.

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Este libro fue el que utilicé para hacer la reseña de libro antiguo en la clase de Jesús de León. Es un libro bastante interesante de la afamada escritora francesa Aurora Dupin, quien utilizaba el seudónimo de George Sand. La novela data de 1845. Este libro es de esos que lees y no quieres soltar, además esas hojas amarillentas y desgastadas poseen un aroma especial y lo más impactante es el trato de la temática, pues aquellos años eran muy conservadores y es sorprendente cómo el clero aceptó la publicación de dicha obra. Sólo les hablaré un poco del desarrollo de ésta novela y por supuesto, les contaré el final.

A lo largo de todo el libro se pueden observar viñetas elaboradas con carboncillo que ayudan en demasía a imaginarte y adentrarte más a la historia. La novela inicia en una pequeña granja y se narra la historia de un expósito por los habitantes de un pequeño pueblo. Se relata la desventurada, pero finalmente feliz vida de un huérfano de padre y madre, que va de lugar en lugar y finalmente concluye el recorrido de su vida de una forma aparentemente incestuosa.

Cuando saqué el libro de la biblioteca, me atrapó tanto que hasta el baño lo hice visitar. Lo leía en la calle, en el camión, en mi casa y hasta lo cambié por mi mayor vicio: el internet.
En una ocasión, cuando estaba en la mitad del libro me senté para terminar de leerlo. Pero de pronto me levanté y por no tomarlo bien casi se me cae. El libro quedó colgando entre mis manos y la página que había tomado era una bonita ilustración. Así que no podía dejar dormida mi curiosidad y pronto leí el pie de la imagen. Nunca lo hubiera hecho, porqué en ese pie estaba escrito el final de la historia. No podía creer que el final se resumiera en siete palabrejillas:[...] el expósito se casó con Magdalena en la parroquia de Mers[...] Me dio coraje por mi tremenda estupidez, pero aun asi terminé de leerlo sin disfrutar tanto el final como me hubiera gustado.

El libro lo pueden buscar en la biblioteca de el Ateneo Fuente. Yo hubiera sacado uno más viejo, pero como no le sé muy bien a la onda del latín me conformé con este, que a mi parecer es una lectura muy amena e interesante a pesar de los cambios ortográficos que tiene.

Asi que la moraleja de hoy es: "No leerás la última página del libro" pues te evitas saber el final, el poco disfrute del final y un monton de corajes y reproches.

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